AUSTERLITZ
jueves, 17 de noviembre de 2011
Gettysburg
La Batalla de Gettysburg (1º al 3 de julio de 1863) se desarrolló alrededor del pueblo de Gettysburg, Pensilvania, como parte de la campaña de Gettysburg, durante la Guerra Civil Estadounidense. Ha sido la batalla que tuvo más bajas en los Estados Unidos y es frecuentemente considerada, en combinación con el sitio de Vicksburg, como el punto de inflexión de la Guerra Civil Estadounidense (1861-1865), marcando el inicio de la ofensiva de la Unión.[1] Fue una gran victoria para el Ejército federal y un hecho desastroso para la Confederación. El ejército de la Unión estaba comandada por el mayor general George G. Meade y los confederados por el destacado estratega, general Robert E. Lee.
En junio de 1863, Robert E. Lee atacó al ejército federal del Potomac, invadiendo Pensilvania y destruyendo las comunicaciones entre este lugar y el grueso del ejército, que se encontraba asediando la ciudad de Vicksburg. Abraham Lincoln mandó entonces a su mayor general Joseph Hooker a movilizarse con su ejército, pero fue relevado en la víspera de la batalla por el también mayor general George G. Meade.
Los primeros ataques unionistas se produjeron el día 30 de junio, aunque oficialmente la batalla comenzaría al día siguiente. El día 30 de junio por la tarde, los dos bandos llegan a encontrarse. Un joven teniente de caballería unionista es el que inicia el ataque al dar la orden de disparar a una columna de infantería sudista, a lo que éstos replicaron con una descarga de fusilería. Esta columna confederada iba de camino a coger una remesa de botas de una fábrica de Gettysburg. Aunque los dos generales de cada bando no se encontraban aún en la zona, los jefes de las avanzadillas de la Unión decidieron atacar, ocurriendo así el primer contacto serio entre las dos fuerzas. Los generales, al enterarse, enviaron tropas para rechazar al enemigo. Los dos ejércitos se encontrarían el 1 de julio, dándose por oficial el comienzo de la batalla. Este día se reúnen más de 150.000 soldados, 83.289 por parte unionista y 75.054 por la parte confederada. En cualquier caso, la cifra más alta alcanzada en suelo americano.
Durante los dos primeros días hay más bajas en el lado de la Unión, aunque no debilita del todo a sus tropas, ya que se podían permitir perder más hombres que los confederados, al ser éstos menos en número. Este hecho se repitió muchas veces en la Guerra Civil Americana, lo que llevó a que el teniente general Ulysses S. Grant fuese llamado el carnicero, ya que no le molestaba intercambiar bajas [cita requerida]. El 3 de julio se produjo un gran duelo de artillería entre los 230 cañones, de un lado y otro. Los confederados, entonces, lanzaron un enorme ataque con 14.000 soldados contra sus enemigos, al mando del mayor general George Pickett. Los unionistas quedaron sorprendidos ante tal avance y se defendieron con sucesivos ataques de artillería. En las primeras descargas ya destrozaron a las filas confederadas. Los confederados siguieron avanzando a pesar del cañoneo y las descargas de fusil de los unionistas, lo que produjo numerosas bajas. Al final tan solo 150 hombres lograron llegar a las líneas enemigas. Cerca de 7.000 hombres del Sur dejaron la vida en este último día de batalla, porque esta gran victoria unionista dejó desconsolado y exhausto a Lee, que vio su aureola de invencibilidad seriamente dañada.
De esta manera el 3 de junio el ejército de Lee comenzó a avanzar partiendo desde Fredericksburg, Virginia. Para ser más eficaz reorganizó en tres nuevas columnas sus tropas. La primera columna fue asignada al teniente general James Longstreet, la segunda al veterano batallón del fallecido teniente general Thomas J. "Stonewall" Jackson, al teniente general Richard S. Ewell y la tercera a A. P. Hill.
El ejército federal del Potomac, bajo el mando de Joseph Hooker, estaba formado por siete cuerpos de infantería, uno de caballería y otro de artillería, un total de 90.000 hombres. Sin embargo el presidente Abraham Lincoln destituyó de su cargo a Hooker al haber dado una tímida respuesta a la invasión de Lee después de la batalla de Chancellorsville, reemplazándolo por George G. Meade.
La primera acción significativa tuvo lugar en la campaña del 9 de junio entre las fuerzas contrapuestas de caballería en Brandy Station, Virginia. La caballería confederada del mayor general J.E.B. Stuart fue casi destruida por la federal del brigadier general John Buford, pero Stuart prevaleció.
A mitad de junio, el ejército confederado de la Virginia Septentrional atravesó el río Potomac y entró en Maryland. Después de la derrota en las guarniciones de Winchester y Martinsburg, el Segundo Cuerpo del sudista de Ewell comenzó a atravesar el río el día 15. Las tropas de Hill y Longstreet le siguieron el día 25. El ejército de Hooker los siguió en los días posteriores.
Entretanto, de modo controvertido, Lee permitió a Stuart que utilizara una parte de la caballería para reconocer las tropas unionistas, pero fueron enviados por Lee a mucha distancia, lo que traería en consecuencia una acusación a los dos generales, porque la caballería de Stuart y tres de sus mejores brigadas estuvieron ausentes el primer día de batalla. Alrededor del 29 de junio la tropa de Lee fue dispersada en un arco alrededor de Chambersburg (45 kilómetros al noroeste de Gettysburg), también por Carliste (48 kilómetros al norte) y cerca de Harrison y Wrightsville, en el río Susquehanna.
En unas disputas por la forma de defender la guarnición Harpers Ferry, el general unionista Hooker dimite, siendo aceptada su dimisión por Lincoln y el general Henry W. Halleck. Fue reemplazado por el general George Gordon Meade, comandante del V cuerpo, el 28 de junio.
Cuando el 29 de junio el ejército del Potomac cruzó el río del mismo nombre, Lee ordenó que sus fuerzas se concentraran alrededor de Cashtown, al oeste de Gettysburg. El 30 de junio mientras las tropas del general Hill estaban en Cashtown, uno de los brigadieres generales de Hill, J. Johnston Pettigrew, se aventuró a marchar a Gettysburg. Cuando este brigadier general se acercó a la ciudad le notificaron que el brigadier general federal, John Buford, con una fuerza de caballería, llegaba por el sur de la ciudad. El brigadier general confederado retornó a Cashtown considerando poco interesante un combate con aquellos, informando a Hill lo que le habían notificado. Hill creyó que se trataba de una fuerza de pocos efectivos. A pesar de que Lee había ordenado que se evitara cualquier contacto con el enemigo, Hill ordenó una ronda de reconocimiento para asegurarse del tamaño y la fuerza de los federales. Sobre las 5 de la mañana del 1 de julio, el general confederado Heth junto con su división avanzaron hacia Gettysburg.
El brigadier general federal, Buford, se dio cuenta de que el terreno elevado se encontraba en el sur, donde estaban los confederados, y consideró que si conseguían tomar control de los altos, haría muy difícil la escalada de las tropas de Meade. Buford decidió entonces trasladarse a tres crestas en los altos del oeste de Gettysburg: Herr Ridge, McPherson Ridge y Seminary Ridge. Esta posición le permitiría ralentizar el avance confederado, superior en número, a la espera de la infantería, la cual podría defender las posiciones al sur de la ciudad en Cemetery Hill, Cemetery Ridge y Culp's Hill.
La división confederada de Heth avanzó con dos brigadas en vanguardia, dirigidas por los brigadieres generales James J. Archer y Joseph R. Davis. Sobre las 7:30 de la mañana del 1 de julio las dos brigadas encontraron una ligera resistencia por parte de una patrulla de caballería. La caballería desmontada del coronel unionista William Gramble ofreció una gran resistencia con los rápidos y certeros disparos de sus carabinas modelo Sharps. Sobre las 10:30 los confederados ya habían hecho retroceder a los unionistas hacia el este, a MacPherson Ridge, cuando llegó la vanguardia del I Cuerpo del mayor general John F. Reynolds.
Al comienzo de la lucha, mientras el mayor general Reynolds estaba dirigiendo sus tropas y la artillería hacia los bosques del este, cayó de su caballo debido al impacto de una bala cerca de su oreja izquierda, causándole la muerte instantánea. El mayor general Abner Doubleday asumió la responsabilidad del mando del I Cuerpo. El combate en el área de Chambersburg Pike se prolongó hasta las 12:30 y luego se reanudó sobre las 14:30, cuando la sudista división de Heth se unió a Pettigrew y al coronel John M. Brockenbrough.
En el norte de Gettysburg mientras, el confederado Davis se enfrentó con el brigadier general Lysander Cutler, resultando en graves pérdidas. En el sur, la brigada de Archer asaltó Herbst Woods. La "brigada de Hierro" federal del brigadier general Solomon Meredith entró en contacto con Archer y en esta lucha el mismo Meredith consiguió capturar a cientos de sudistas, incluyendo a Archer. Sin embargo la división de Pettigrew poco después consiguió poco a poco rechazar a la brigada de Meredith hacia los bosques de Seminary Ridge. Además el sudista Hill sumó sus fuerzas a la división de William Dorsey Pender, y el I Cuerpo federal enfiló entonces a través de los terrenos del Lutheran Seminary y las calles de Gettysburg.
En el oeste, dos Divisiones del II Cuerpo del sudista Ewell marcharon hacia Cashtown en concordancia con una orden de Lee, de que esta tropa se concentrara alrededor del área de dicha población y luego girara hacia el sur para ir a Gettysburg, mientras el XI Cuerpo de la Unión al mando del mayor general Oliver O. Howard, marchaba apresuradamente hacia el norte. A primera hora de la tarde, la línea unionista estaba posicionada por el oeste, norte y nordeste. Sin embargo los federales no tenían suficientes tropas; Cutler, que estaba desplegado en Chambersburg Pike, tenía su flanco derecho desperdigado.
Sobre las 14:00 las fuerzas confederadas de Robert E. Rodes y Jubal Early destrozaron a las federales de los I y XI Cuerpos en el norte y noroeste de Gettysburg. Los brigadas sudistas de Edward A. O'Neal y Alfred Iverson, sin embargo, sufrieron grandes pérdidas en este asalto. La división del sudista Early se benefició de un error del brigadier general Francis C. Barlow, quien había avanzado su División del XI cuerpo hacia Blocher's Knoll, esto provocó una brecha en sus líneas, susceptibles de ataques por todos los lados, rebasando las tropas de Early las líneas del XI cuerpo por el flanco derecho. Barlow fue herido y capturado en el ataque.
Como las fuerzas federales colapsaron el norte y oeste de la ciudad, el general Howard ordenó la retirada hacia el sur, hacia Cemetery Hill, donde tenía una división de reserva el prusiano Adolph von Steinwehr.
En junio de 1863, Robert E. Lee atacó al ejército federal del Potomac, invadiendo Pensilvania y destruyendo las comunicaciones entre este lugar y el grueso del ejército, que se encontraba asediando la ciudad de Vicksburg. Abraham Lincoln mandó entonces a su mayor general Joseph Hooker a movilizarse con su ejército, pero fue relevado en la víspera de la batalla por el también mayor general George G. Meade.
Los primeros ataques unionistas se produjeron el día 30 de junio, aunque oficialmente la batalla comenzaría al día siguiente. El día 30 de junio por la tarde, los dos bandos llegan a encontrarse. Un joven teniente de caballería unionista es el que inicia el ataque al dar la orden de disparar a una columna de infantería sudista, a lo que éstos replicaron con una descarga de fusilería. Esta columna confederada iba de camino a coger una remesa de botas de una fábrica de Gettysburg. Aunque los dos generales de cada bando no se encontraban aún en la zona, los jefes de las avanzadillas de la Unión decidieron atacar, ocurriendo así el primer contacto serio entre las dos fuerzas. Los generales, al enterarse, enviaron tropas para rechazar al enemigo. Los dos ejércitos se encontrarían el 1 de julio, dándose por oficial el comienzo de la batalla. Este día se reúnen más de 150.000 soldados, 83.289 por parte unionista y 75.054 por la parte confederada. En cualquier caso, la cifra más alta alcanzada en suelo americano.
Durante los dos primeros días hay más bajas en el lado de la Unión, aunque no debilita del todo a sus tropas, ya que se podían permitir perder más hombres que los confederados, al ser éstos menos en número. Este hecho se repitió muchas veces en la Guerra Civil Americana, lo que llevó a que el teniente general Ulysses S. Grant fuese llamado el carnicero, ya que no le molestaba intercambiar bajas [cita requerida]. El 3 de julio se produjo un gran duelo de artillería entre los 230 cañones, de un lado y otro. Los confederados, entonces, lanzaron un enorme ataque con 14.000 soldados contra sus enemigos, al mando del mayor general George Pickett. Los unionistas quedaron sorprendidos ante tal avance y se defendieron con sucesivos ataques de artillería. En las primeras descargas ya destrozaron a las filas confederadas. Los confederados siguieron avanzando a pesar del cañoneo y las descargas de fusil de los unionistas, lo que produjo numerosas bajas. Al final tan solo 150 hombres lograron llegar a las líneas enemigas. Cerca de 7.000 hombres del Sur dejaron la vida en este último día de batalla, porque esta gran victoria unionista dejó desconsolado y exhausto a Lee, que vio su aureola de invencibilidad seriamente dañada.
Antecedentes y desarrollo de la batalla
Poco después de que Lee saliera victorioso al derrotar al ejército del Potomac en la Batalla de Chancellorsville (1-3 de mayo de 1863) decidió la segunda invasión del territorio nordista. Lee se aprovechó de que gran parte de los unionistas estaban asediando Vicksburg.De esta manera el 3 de junio el ejército de Lee comenzó a avanzar partiendo desde Fredericksburg, Virginia. Para ser más eficaz reorganizó en tres nuevas columnas sus tropas. La primera columna fue asignada al teniente general James Longstreet, la segunda al veterano batallón del fallecido teniente general Thomas J. "Stonewall" Jackson, al teniente general Richard S. Ewell y la tercera a A. P. Hill.
El ejército federal del Potomac, bajo el mando de Joseph Hooker, estaba formado por siete cuerpos de infantería, uno de caballería y otro de artillería, un total de 90.000 hombres. Sin embargo el presidente Abraham Lincoln destituyó de su cargo a Hooker al haber dado una tímida respuesta a la invasión de Lee después de la batalla de Chancellorsville, reemplazándolo por George G. Meade.
La primera acción significativa tuvo lugar en la campaña del 9 de junio entre las fuerzas contrapuestas de caballería en Brandy Station, Virginia. La caballería confederada del mayor general J.E.B. Stuart fue casi destruida por la federal del brigadier general John Buford, pero Stuart prevaleció.
A mitad de junio, el ejército confederado de la Virginia Septentrional atravesó el río Potomac y entró en Maryland. Después de la derrota en las guarniciones de Winchester y Martinsburg, el Segundo Cuerpo del sudista de Ewell comenzó a atravesar el río el día 15. Las tropas de Hill y Longstreet le siguieron el día 25. El ejército de Hooker los siguió en los días posteriores.
Entretanto, de modo controvertido, Lee permitió a Stuart que utilizara una parte de la caballería para reconocer las tropas unionistas, pero fueron enviados por Lee a mucha distancia, lo que traería en consecuencia una acusación a los dos generales, porque la caballería de Stuart y tres de sus mejores brigadas estuvieron ausentes el primer día de batalla. Alrededor del 29 de junio la tropa de Lee fue dispersada en un arco alrededor de Chambersburg (45 kilómetros al noroeste de Gettysburg), también por Carliste (48 kilómetros al norte) y cerca de Harrison y Wrightsville, en el río Susquehanna.
En unas disputas por la forma de defender la guarnición Harpers Ferry, el general unionista Hooker dimite, siendo aceptada su dimisión por Lincoln y el general Henry W. Halleck. Fue reemplazado por el general George Gordon Meade, comandante del V cuerpo, el 28 de junio.
Cuando el 29 de junio el ejército del Potomac cruzó el río del mismo nombre, Lee ordenó que sus fuerzas se concentraran alrededor de Cashtown, al oeste de Gettysburg. El 30 de junio mientras las tropas del general Hill estaban en Cashtown, uno de los brigadieres generales de Hill, J. Johnston Pettigrew, se aventuró a marchar a Gettysburg. Cuando este brigadier general se acercó a la ciudad le notificaron que el brigadier general federal, John Buford, con una fuerza de caballería, llegaba por el sur de la ciudad. El brigadier general confederado retornó a Cashtown considerando poco interesante un combate con aquellos, informando a Hill lo que le habían notificado. Hill creyó que se trataba de una fuerza de pocos efectivos. A pesar de que Lee había ordenado que se evitara cualquier contacto con el enemigo, Hill ordenó una ronda de reconocimiento para asegurarse del tamaño y la fuerza de los federales. Sobre las 5 de la mañana del 1 de julio, el general confederado Heth junto con su división avanzaron hacia Gettysburg.
El brigadier general federal, Buford, se dio cuenta de que el terreno elevado se encontraba en el sur, donde estaban los confederados, y consideró que si conseguían tomar control de los altos, haría muy difícil la escalada de las tropas de Meade. Buford decidió entonces trasladarse a tres crestas en los altos del oeste de Gettysburg: Herr Ridge, McPherson Ridge y Seminary Ridge. Esta posición le permitiría ralentizar el avance confederado, superior en número, a la espera de la infantería, la cual podría defender las posiciones al sur de la ciudad en Cemetery Hill, Cemetery Ridge y Culp's Hill.
La división confederada de Heth avanzó con dos brigadas en vanguardia, dirigidas por los brigadieres generales James J. Archer y Joseph R. Davis. Sobre las 7:30 de la mañana del 1 de julio las dos brigadas encontraron una ligera resistencia por parte de una patrulla de caballería. La caballería desmontada del coronel unionista William Gramble ofreció una gran resistencia con los rápidos y certeros disparos de sus carabinas modelo Sharps. Sobre las 10:30 los confederados ya habían hecho retroceder a los unionistas hacia el este, a MacPherson Ridge, cuando llegó la vanguardia del I Cuerpo del mayor general John F. Reynolds.
Al comienzo de la lucha, mientras el mayor general Reynolds estaba dirigiendo sus tropas y la artillería hacia los bosques del este, cayó de su caballo debido al impacto de una bala cerca de su oreja izquierda, causándole la muerte instantánea. El mayor general Abner Doubleday asumió la responsabilidad del mando del I Cuerpo. El combate en el área de Chambersburg Pike se prolongó hasta las 12:30 y luego se reanudó sobre las 14:30, cuando la sudista división de Heth se unió a Pettigrew y al coronel John M. Brockenbrough.
En el norte de Gettysburg mientras, el confederado Davis se enfrentó con el brigadier general Lysander Cutler, resultando en graves pérdidas. En el sur, la brigada de Archer asaltó Herbst Woods. La "brigada de Hierro" federal del brigadier general Solomon Meredith entró en contacto con Archer y en esta lucha el mismo Meredith consiguió capturar a cientos de sudistas, incluyendo a Archer. Sin embargo la división de Pettigrew poco después consiguió poco a poco rechazar a la brigada de Meredith hacia los bosques de Seminary Ridge. Además el sudista Hill sumó sus fuerzas a la división de William Dorsey Pender, y el I Cuerpo federal enfiló entonces a través de los terrenos del Lutheran Seminary y las calles de Gettysburg.
En el oeste, dos Divisiones del II Cuerpo del sudista Ewell marcharon hacia Cashtown en concordancia con una orden de Lee, de que esta tropa se concentrara alrededor del área de dicha población y luego girara hacia el sur para ir a Gettysburg, mientras el XI Cuerpo de la Unión al mando del mayor general Oliver O. Howard, marchaba apresuradamente hacia el norte. A primera hora de la tarde, la línea unionista estaba posicionada por el oeste, norte y nordeste. Sin embargo los federales no tenían suficientes tropas; Cutler, que estaba desplegado en Chambersburg Pike, tenía su flanco derecho desperdigado.
Sobre las 14:00 las fuerzas confederadas de Robert E. Rodes y Jubal Early destrozaron a las federales de los I y XI Cuerpos en el norte y noroeste de Gettysburg. Los brigadas sudistas de Edward A. O'Neal y Alfred Iverson, sin embargo, sufrieron grandes pérdidas en este asalto. La división del sudista Early se benefició de un error del brigadier general Francis C. Barlow, quien había avanzado su División del XI cuerpo hacia Blocher's Knoll, esto provocó una brecha en sus líneas, susceptibles de ataques por todos los lados, rebasando las tropas de Early las líneas del XI cuerpo por el flanco derecho. Barlow fue herido y capturado en el ataque.
Como las fuerzas federales colapsaron el norte y oeste de la ciudad, el general Howard ordenó la retirada hacia el sur, hacia Cemetery Hill, donde tenía una división de reserva el prusiano Adolph von Steinwehr.
Alesia
La batalla de Alesia o el sitio de Alesia fue un enfrentamiento militar desarrollado en el mes de septiembre del año 52 a. C., en la región de la tribu gala de los mandubios, y que tuvo como escenario principal su capital, la fortaleza de Alesia. Estaba situada probablemente encima del monte Auxois, sobre la moderna Alise-Sainte-Reine, en Francia, si bien esta ubicación está discutida. En efecto, algunos autores han discutido que esta localización no concuerda con la descripción de la batalla por César, y se han presentado diversas alternativas de las que actualmente sólo Chaux-des-Crotenay (en Jura, Francia) es considerada como una alternativa posible. Sin embargo, los más recientes descubrimientos arqueológicos parecen confirmar la ubicación de Alise-Sainte-Reine como la más probable.
Esta batalla enfrentó a los ejércitos de la República de Roma dirigidos por Julio César, que contaba con la caballería al mando de Marco Antonio, y con legiones al mando de sus legados, Tito Labieno y Cayo Trebonio, entre otros, contra una confederación de tribus galas bajo el liderazgo de Vercingétorix, jefe de la tribu de los arvernos. Alesia fue la batalla clave que dio la victoria definitiva a los romanos frente a los galos en la larga Guerra de las Galias. El sitio de Alesia es considerado uno de las grandes éxitos militares de César e incluso en la actualidad es utilizado como un ejemplo clásico de sitio.
La batalla es descrita en detalle por numerosos autores contemporáneos incluyendo a César en sus Comentarios a la guerra de las Galias, Libro VII. Tras esta batalla, el líder rebelde fue capturado y la Galia fue definitivamente derrotada convirtiéndose en una provincia romana. El Senado romano se negó a otorgar a César los honores por sus victorias en las guerras gálicas siendo éste uno de los factores desencadenantes que condujeron a la guerra civil romana de los años 50-45 a. C.
Julio César llevaba en la Galia desde el año 58 a. C. Era habitual que los cónsules, los magistrados de mayor rango elegidos en Roma, al final de su año consular, fuesen elegidos por el Senado Romano como gobernadores de alguna de las provincias romanas. César fue nombrado gobernador de la Galia Cisalpina (la región entre los Alpes , los Apeninos y el Mar Adriático), e Ilírico (parte occidental de la Península Balcánica en la costa oriental del Mar Adriático), y, posteriormente y por muerte inesperada de su Gobernador, se le añadió la Galia Transalpina o Galia Narbonense ("Galia más allá de los Alpes"); al contar con un imperium proconsular, tenía autoridad absoluta en estas provincias.
Una a una, César fue derrotando a las tribus galas como la de los helvecios, los belgas o los nervios, y logró el juramento de alianza de otras muchas. El éxito de la guerra trajo consigo un aumento enorme de riqueza en la República en la forma de botín de guerra y de nuevas tierras sobre las que imponer impuestos. El propio César se hizo inmensamente rico puesto que, como general, se beneficiaba de lo obtenido por la venta de prisioneros como esclavos. A su vez, el éxito le trajo nuevos enemigos: El Primer Triunvirato, una alianza política informal con Pompeyo y Craso, llegó a su fin el 54 a. C., con las muertes de Julia, hija de Julio César y mujer de Pompeyo, y de Craso en Carras. Sin esta conexión político-familiar con Pompeyo, hombres como Marco Porcio Catón el Joven comenzaron una campaña política contra César, levantando las sospechas de corrupción y acusándole de querer proclamarse rey de Roma.
En el invierno del año 54 al 53 a. C., la tribu ya pacificada de los eburones, dirigida por Ambíorix, se rebeló contra la invasión romana y destruyó la Decimotercera legión dirigida por los generales Sabino y Lucio Aurunculeyo Cota (que no estaba emparentado con la familia de la madre de César, los Aurelios Cotas) en una emboscada planificada cuidadosamente. Este fue un importante golpe contra la estrategia de César en la Galia, puesto que con ello había perdido una parte de sus tropas y, lo que era más importante, el prestigio militar que le acompañaba, a lo que había que añadir que la situación política en Roma le impedía conseguir refuerzos. La rebelión de los eburones fue la primera derrota clara de los romanos en la Galia e inspiró los sentimientos tribalistas por toda la región. Le llevó casi un año entero, pero César logró retomar el control de la Galia y pacificar a las tribus. Sin embargo, el problema todavía no había terminado. Las tribus galas empezaban a darse cuenta de que sólo podrían conseguir derrotar a Roma manteniéndose unidas. Se convocó un concilio de dirigentes en Bibracte por iniciativa de los heduos, una tribu anteriormente leal a César. Sólo los remos y los lingones prefirieron mantener su alianza con Roma.
El concilio declaró a Vercingétorix, líder de los arvernos, comandante de los ejércitos unidos de la Galia. Los jefes galos decidieron que la insurrección empezaría cuando César estuviera en su Italia ocupado con la política romana. En cuanto a los heduos, estos prometieron unirse a la rebelión en el momento que consideraran causarían mayor impacto.[2]
Los galos esperaban lograr que para cuando César lograra regresar a la provincia ya habrían sublevado a toda la Galia Transalpina, haber invadido la Narbonense y derrotar una a una las guarniciones romanas.[2] El ejército galo contaba con 80.000 infantes y 15.000 jinetes al mando de Vercingétorix (las cifras son de César).[1] Según Julio César, la asamblea de jefes reunidos antes de Alesia pidieron los siguientes contingentes a cada tribu:[3
Alesia estaba situada en la cima de una colina rodeada por valles y ríos y contaba con importantes defensas. Dado que un asalto frontal sobre la fortaleza sería suicida, César consideró mejor forzar un asedio de la fortaleza para rendir a sus enemigos por hambre. Considerando que había cerca de 80.000 hombres fortificados dentro de Alesia junto con la población civil, el hambre y la sed forzarían rápidamente la rendición de los galos. Para garantizar un bloqueo perfecto César ordenó la construcción de un perímetro circular de fortificaciones. Los detalles de los trabajos de ingeniería se encuentran en los Comentarios de la Guerra de las Galias (De Bello Gallico) de Julio César y han podido ser confirmados por las excavaciones arqueológicas en la zona. Se construyeron muros de 18 km de largo y 4 metros de alto con fortificaciones espaciadas regularmente en un tiempo récord de 3 semanas. Esta línea fue seguida hacia el interior por dos fosos de cuatro metros y medio de ancho y cerca de medio metro de profundidad. El más cercano a la fortificación se llenó de agua procedente de los ríos cercanos. Asimismo, se crearon concienzudos campos de trampas y zanjas frente a las empalizadas con el fin de que su alcance fuese todavía más difícil, más una serie de torres equipadas con artillería y espaciadas regularmente a lo largo de la fortificación.[7]
La caballería de Vercingétorix a menudo contraatacaba los trabajos romanos para evitar verse completamente encerrados, ataques que eran contestados por la caballería germana que volvió a probar su valía para mantener a los atacantes a raya. Tras dos semanas de trabajo, la caballería gala pudo escapar de la ciudad por una de las secciones no finalizadas.[6] César, previendo la llegada de tropas de refuerzo, mandó construir una segunda línea defensiva exterior protegiendo sus tropas. El nuevo perímetro era de 21 km, incluyendo cuatro campamentos de caballería. Esta serie de fortificaciones les protegería cuando las tropas de liberación galas llegasen: ahora eran sitiadores preparándose para ser sitiados.[8]
Para entonces, las condiciones de vida en Alesia iban empeorando cada vez más. Con los 80.000 soldados y la población local había demasiada gente dentro de la fortaleza para tan escasa comida.[9
Esta batalla enfrentó a los ejércitos de la República de Roma dirigidos por Julio César, que contaba con la caballería al mando de Marco Antonio, y con legiones al mando de sus legados, Tito Labieno y Cayo Trebonio, entre otros, contra una confederación de tribus galas bajo el liderazgo de Vercingétorix, jefe de la tribu de los arvernos. Alesia fue la batalla clave que dio la victoria definitiva a los romanos frente a los galos en la larga Guerra de las Galias. El sitio de Alesia es considerado uno de las grandes éxitos militares de César e incluso en la actualidad es utilizado como un ejemplo clásico de sitio.
La batalla es descrita en detalle por numerosos autores contemporáneos incluyendo a César en sus Comentarios a la guerra de las Galias, Libro VII. Tras esta batalla, el líder rebelde fue capturado y la Galia fue definitivamente derrotada convirtiéndose en una provincia romana. El Senado romano se negó a otorgar a César los honores por sus victorias en las guerras gálicas siendo éste uno de los factores desencadenantes que condujeron a la guerra civil romana de los años 50-45 a. C.
Julio César llevaba en la Galia desde el año 58 a. C. Era habitual que los cónsules, los magistrados de mayor rango elegidos en Roma, al final de su año consular, fuesen elegidos por el Senado Romano como gobernadores de alguna de las provincias romanas. César fue nombrado gobernador de la Galia Cisalpina (la región entre los Alpes , los Apeninos y el Mar Adriático), e Ilírico (parte occidental de la Península Balcánica en la costa oriental del Mar Adriático), y, posteriormente y por muerte inesperada de su Gobernador, se le añadió la Galia Transalpina o Galia Narbonense ("Galia más allá de los Alpes"); al contar con un imperium proconsular, tenía autoridad absoluta en estas provincias.
Una a una, César fue derrotando a las tribus galas como la de los helvecios, los belgas o los nervios, y logró el juramento de alianza de otras muchas. El éxito de la guerra trajo consigo un aumento enorme de riqueza en la República en la forma de botín de guerra y de nuevas tierras sobre las que imponer impuestos. El propio César se hizo inmensamente rico puesto que, como general, se beneficiaba de lo obtenido por la venta de prisioneros como esclavos. A su vez, el éxito le trajo nuevos enemigos: El Primer Triunvirato, una alianza política informal con Pompeyo y Craso, llegó a su fin el 54 a. C., con las muertes de Julia, hija de Julio César y mujer de Pompeyo, y de Craso en Carras. Sin esta conexión político-familiar con Pompeyo, hombres como Marco Porcio Catón el Joven comenzaron una campaña política contra César, levantando las sospechas de corrupción y acusándole de querer proclamarse rey de Roma.
En el invierno del año 54 al 53 a. C., la tribu ya pacificada de los eburones, dirigida por Ambíorix, se rebeló contra la invasión romana y destruyó la Decimotercera legión dirigida por los generales Sabino y Lucio Aurunculeyo Cota (que no estaba emparentado con la familia de la madre de César, los Aurelios Cotas) en una emboscada planificada cuidadosamente. Este fue un importante golpe contra la estrategia de César en la Galia, puesto que con ello había perdido una parte de sus tropas y, lo que era más importante, el prestigio militar que le acompañaba, a lo que había que añadir que la situación política en Roma le impedía conseguir refuerzos. La rebelión de los eburones fue la primera derrota clara de los romanos en la Galia e inspiró los sentimientos tribalistas por toda la región. Le llevó casi un año entero, pero César logró retomar el control de la Galia y pacificar a las tribus. Sin embargo, el problema todavía no había terminado. Las tribus galas empezaban a darse cuenta de que sólo podrían conseguir derrotar a Roma manteniéndose unidas. Se convocó un concilio de dirigentes en Bibracte por iniciativa de los heduos, una tribu anteriormente leal a César. Sólo los remos y los lingones prefirieron mantener su alianza con Roma.
El concilio declaró a Vercingétorix, líder de los arvernos, comandante de los ejércitos unidos de la Galia. Los jefes galos decidieron que la insurrección empezaría cuando César estuviera en su Italia ocupado con la política romana. En cuanto a los heduos, estos prometieron unirse a la rebelión en el momento que consideraran causarían mayor impacto.[2]
Los galos esperaban lograr que para cuando César lograra regresar a la provincia ya habrían sublevado a toda la Galia Transalpina, haber invadido la Narbonense y derrotar una a una las guarniciones romanas.[2] El ejército galo contaba con 80.000 infantes y 15.000 jinetes al mando de Vercingétorix (las cifras son de César).[1] Según Julio César, la asamblea de jefes reunidos antes de Alesia pidieron los siguientes contingentes a cada tribu:[3
Alesia estaba situada en la cima de una colina rodeada por valles y ríos y contaba con importantes defensas. Dado que un asalto frontal sobre la fortaleza sería suicida, César consideró mejor forzar un asedio de la fortaleza para rendir a sus enemigos por hambre. Considerando que había cerca de 80.000 hombres fortificados dentro de Alesia junto con la población civil, el hambre y la sed forzarían rápidamente la rendición de los galos. Para garantizar un bloqueo perfecto César ordenó la construcción de un perímetro circular de fortificaciones. Los detalles de los trabajos de ingeniería se encuentran en los Comentarios de la Guerra de las Galias (De Bello Gallico) de Julio César y han podido ser confirmados por las excavaciones arqueológicas en la zona. Se construyeron muros de 18 km de largo y 4 metros de alto con fortificaciones espaciadas regularmente en un tiempo récord de 3 semanas. Esta línea fue seguida hacia el interior por dos fosos de cuatro metros y medio de ancho y cerca de medio metro de profundidad. El más cercano a la fortificación se llenó de agua procedente de los ríos cercanos. Asimismo, se crearon concienzudos campos de trampas y zanjas frente a las empalizadas con el fin de que su alcance fuese todavía más difícil, más una serie de torres equipadas con artillería y espaciadas regularmente a lo largo de la fortificación.[7]
La caballería de Vercingétorix a menudo contraatacaba los trabajos romanos para evitar verse completamente encerrados, ataques que eran contestados por la caballería germana que volvió a probar su valía para mantener a los atacantes a raya. Tras dos semanas de trabajo, la caballería gala pudo escapar de la ciudad por una de las secciones no finalizadas.[6] César, previendo la llegada de tropas de refuerzo, mandó construir una segunda línea defensiva exterior protegiendo sus tropas. El nuevo perímetro era de 21 km, incluyendo cuatro campamentos de caballería. Esta serie de fortificaciones les protegería cuando las tropas de liberación galas llegasen: ahora eran sitiadores preparándose para ser sitiados.[8]
Para entonces, las condiciones de vida en Alesia iban empeorando cada vez más. Con los 80.000 soldados y la población local había demasiada gente dentro de la fortaleza para tan escasa comida.[9
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